
Hace unos días y sin previo aviso, ni invitación, ni nada por el estilo, la soledad llamó a mi puerta. Ella es así. Entró como Pedro por su casa y soltó un par de maletas en el salón.
Ella: Y bien, donde me instalo, querida?
Yo: Querida? huy que mala espina me da a mi esto. - pensé yo. Eeeh, pues no sé. Como no te esperaba......
Ella: Deberías saber que yo siempre me presento sin avisar.
Yo: Y que casualidad que siempre me pillas en casa...mmm.....-pensé de nuevo.
No sé si vosotros conoceréis a Soledad pero la que a mi me visita es una señora como muy inglesa, muy estirada, vestida con chaqueta y falda color salmón y tocada con un sombrero muy particular en tonos salmón y gris perla. Lleva siempre un minibolso de esos donde no puedes meter practicamente nada y aunque quiere darse aires elegantes a mi la verdad, me resulta estrafalaria, rimbombante, exagerada, con esas cejas tan finas pintadas y el colorete tan resaltado en su cara. Ella dice que es rubor juvenil pero creo que la juventud la perdió hace tanto tiempo que ni se acuerda. Para que os hagáis una idea general, si tuviera que deciros a quien se parece os diría que a Doña Croqueta, os acordáis? pero un poco mas fina. Antes, hace ya tiempo, había otra Soledad, a la que yo llamaba e invitaba a mi casa. Una chica mas joven, muy maja y para nada pesada. Es mas, se hacia querer, pero la destinaron a otro sitio y en su lugar apareció esta señora.
Total que aquí la tengo instalada en mi casa. Ha invadido las estanterías de mi baño con sus potingues. Mi casa ahora huele a channel nº5, que me levanta dolor de cabeza por lo dulzón que es. Invita a sus amigas Pereza y Melancolía (vaya tres) y a las 5 tomamos el té con pastas y sanwiches de pepino, que por cierto, me repite y luego estoy comiendo pepino todo el día.
Es muy pesada, incordia con sus silencios y claro, estando ella en casa no viene nadie. Además, me siento mal, triste, con ganas de no hacer nada y aburrida, muy aburrida. Una cosa es que de vez en cuando la invites, (ella en ciertos momentos es buena) pero eso de que se autoinvite y para mucho tiempo, pues, como que no me gusta nada. Estoy pensando que hacer para que se vaya pero todavía no se me ocurrió nada.
Os doy un consejo? Cuando llamen a vuestra puerta mirar antes por la mirilla y preguntar ¿Quien es? así, nadie se presentara sin avisar y menos, ella.






